Volar a Japón

¡こんにちは (konnichiwa) desde tierras japonesas!

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Japón desde arriba.

Tras tantas horas de vuelo, he de decir que me ha resultado bastante pesado cruzar medio mundo para venir hasta aquí… ¡Pero ha vuelto a merecer la pena! Por eso escribo esta entrada, para animar a todo aquel que quiera venir a Japón y para compartir mi experiencia de volar desde España a Japón; ya que la experiencia de volar dentro y fuera de Europa es bastante distinta 🙂

Itinerario

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Resumen del vuelo que recibí tras comprar mi billete de avión.

Mi vuelo salió un 12 de noviembre a las 11:20 h desde la terminal T4S del Aeropuerto de Madrid-Barajas (MAD), y llegó a Japón al Aeropuerto Internacional de Kansai (KIX) al día siguiente, 13 de noviembre a las 12:00 h (hora japonesa).

Es decir, el vuelo en total duró 17 horas, a lo cual hay que añadir las horas previas al despegue en España y las posteriores al aterrizaje en Japón desde que sales de tu casa hasta que llegas tu futura casa provisional. Dicho esto, mi viaje total duró aproximadamente 35 horas.

¿Terminal T4S?

La T4S es una pequeña terminal asociada a la inmensa (y muy bonita, ¡me encanta su techo!) T4, de ahí que lleve una «S» al lado por eso de ser small.

Que en el billete del avión venga escrito T4S en lugar de T4 puede ser un poco confuso, pero no hay de qué preocuparse. Sigue siempre la T4 y, una vez que ya pases el control de seguridad para acceder a las puertas de embarque, ya podrás ir dirección T4S.

Desde el control, apenas se tardan 20 minutos en llegar a la T4S, y las indicaciones son las correspondientes a las puertas de embarque «S», así que no hay pérdida 😉 Estas indicaciones te dirigen hacia un tren/metro que te transporta en tan solo una parada hacia esas puertas, ¡entre las cuales estará la tuya!

Eso sí, se recomienda ir con unos 40 minutos de antelación, ya que nunca se sabe cuánta cola habrá o qué contratiempo encontrarás para pasar el control de seguridad (aprox. 20 minutos de control + 20 para llegar a la puerta de embarque). En mi caso, que no tuve retraso alguno, tardé 30 minutos en llegar a la puerta de embarque.

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Terminal T4 del Aeropuerto de Madrid-Barajas (MAD).

¿Hice escala?

Sí, en el aeropuerto de Hong Kong (HKG). He de decir que las vistas del aeropuerto son chulísimas, rodeado de montañas verdes y de una bahía llena de barcos.

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Aeropuerto de Hong Kong (HKG).

Mi escala era de tan sólo 1 hora, y he de decir que da tiempo sin problemas 😉 El avión fue muy puntual y en tan solo media hora ya estaba en mi siguiente puerta de embarque.

Al principio me pareció algo lioso el saber hacia dónde dirigirme, pero no es tan complicado. Yo pregunté por dónde tenía que ir, para asegurarme de que lo había entendido. Únicamente hay que pasar un pequeño control de seguridad para poder acceder a tu siguiente puerta de embarque. Hay cola, pero es lo suficientemente rápida. ¡Lista para el segundo y último vuelo!

Aerolínea – Cathay Pacific

La aerolínea más barata que encontré (en mi caso) para viajar a Japón fue Cathay Pacific.

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El vuelo me costó unos 500 euros debido a que, según mis preferencias respecto a la fecha, no me cogí el día más barato del mes que yo quería (pero sí de los más baratos, así que tampoco había mucha diferencia) pero, sobre todo, el precio subió porque cogí sólo ida.

He de decir que IDA Y VUELTA cuesta prácticamente ¡¡¡IGUAL!!! Me parece increíble, así que con esto espero animaros a Japón que vengáis a Japón o a cualquier otro país asiático. Sinceramente, ¡el precio no está nada mal para recorrerse medio mundo! 😉 Para Australia es el doble, ¡eh!

En cuanto a la aerolínea, está muy bien, la verdad. Yo hice el check in online, lo que me dio la posibilidad de elegir mis asientos y sin pagar más 🙂 -más abajo os comento mis consejos para esta elección tan importante-. Así me ahorré también las colas en la mesa de facturación.

En cuanto a la maleta, ésta va directa a Japón, lo cual es genial, ¡siempre me hace feliz escuchar eso! ¡Ah! Y la maleta, que va incluida en el precio del billete de avión, puede llevar hasta 30 kg… ¡Nunca había visto tanto peso permitido! Pues ahí llevaba yo 29 kg… Y mi maleta llegó sana y salva 😉

Y como equipaje de mano puedes llevar una que pese como máximo 7 kg, aunque la mía pesaba 8 y pico y me la dejaron pasar sin problema alguno.

Una vez en el avión

El avión está muy bien. Siempre deseas ser esos de primera clase que tienen pinta de estar hiper cómodos y por los que tienes que pasar sí o sí al subirte al avión, como para que te de coraje y a la próxima te compres el billete de primera clase… Pero no. Aun así, los asientos son muy cómodos y te dan un cojincito y una mantita.

Entretenimiento

En cuanto a entretenimiento, tienes tu pantallita y tus cascos para ver pelis (hay un gran repertorio, especialmente en caso de que te guste el cine asiático; pero no worries, que hay muchas de Hollywood), ver series, escuchar música y jugar a algún juego estilo sudoku, solitario, etc.

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La pantalla táctil para vuelos largos.

Lo mejor para mí de estos vuelos es esto, aprovechar para ver todas las pelis que siempre habías querido ver, o ver alguna que nunca habías tenido en mente pero que te sorprende para bien. Aun así, personalmente me gusta mucho más el contenido de la pantallita (y todo, en general) de Emirates. Lo siento, Cathay Pacific… Es lo que tiene que Emirates haya sido la primera gran aerolínea para mí.

Comida a bordo

Está muy bien. ¡Aquí os dejo el menú!

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Menú del vuelo Madrid – Hong Kong. El desayuno del segundo vuelo Hong Kong – Osaka fue el mismo.

Recalco lo de los snacks que puedes pedir en el avión (bolsita de cacahuetes o noodles instantáneos): ya una amiga que viajó a Camboya vía Hong Kong con esta gente (todos los vuelos largos de esta aerolínea supongo que paran en Hong Kong, ya que es de allí) me comentó que estaban riquísimos, que no me los perdiera. Pues bien… Justo cuando los fui a pedir en mitad de la noche, ya se habían acabado… ¡¡Cómo era posible!! Súper indignada, me tuve que conformar con otra bolsita de cacahuetes.

Pero el resto de la comida, todo bien, y, de hecho, desayuné dos veces porque me dieron desayuno hora y media antes de bajarme del primer avión, y otro igual justo al subirme en el segundo, por lo que probé ambas opciones de desayuno.

Azafatas

Mmm, la verdad es que me resultaron mucho más amables las de Emirates. Es verdad que hacen bien su trabajo y que no tuve problema con nada, pero seguramente solo por el hecho de poder comparar a mí me resultaron menos amables. Cuestión de experiencias, supongo… Igualmente, Cathay Pacific merece la pena para ir a Japón. Todo fue muy bien, puntual, la maleta llegó intacta… 🙂

Mi consejo para vuelos tan largos

  • Abrígate bien. Hace muchísimo frío en el avión. Yo me ponía la mantita cual domingo en casa en plena tarde de invierno, ¡que me cubriera lo máximo posible! Los pies es lo que tenía más congelados, quería estar en calcetines por estar más cómoda y qué va, me tuve que volver a poner los zapatos y aún así seguía teniendo frío. Tal vez hubiera sido una buena idea llevar calcetines para dormir y ponérmelos encima (en Emirates sí te daban calcetines…).
  • Dobla el reposacabezas. ¡No te olvides de ello, es súper cómodo! Qué gran día aquel que descubrí que eso existía en los aviones de larga distancia.
  • Utiliza un antifaz para dormir. Yo llevaba el de Emirates… Ya os digo, ¡lo eché de menos! Ojalá me pagaran por esto jaja
  • Aprovecha la comida que te pongan. A no ser que necesites dormir lo máximo posible por cuestiones de reuniones de empresa o cosas así súper importantes, yo priorizaría la comida. Come todo lo que puedas, nunca sabes cuándo vas a poder comer o beber agua tras el aterrizaje. Además, comer siempre entretiene y siempre viene bien matar el hambre de gratis y ahorrar dinero nada más aterrizar.

Y, mi mayor consejo: DISFRUTA. ¡Venga, viajero/a! ¡Estás cruzando el mundo!

Tienes 13 horas para ti solo, sin wifi, sin nadie… ¿Qué es lo que querrías hacer? Desconecta, relájate, simplemente disfruta 🙂 Esto es lo que más me gusta de los vuelos largos. Fuera adicciones a los móviles, a estar pendiente de responder mensajes… ¡O a lo que sea! Ahora estás sólo tú. Puedes leer durante horas si te has traído algo, escribir, dibujar, ver 3 pelis (el número de pelis que yo me vi) o más, verte una temporada entera de una serie de las que haya en la pantalla (aunque no siempre estará la serie y/o la temporada que quieras), ¡¡etc!! Y si te tocan vecinos simpáticos, pues también puedes charlar con ellos, aunque no fue mi caso.

Así que tan solo relájate y disfruta 🙂
Una desconexión del mundo así no se tiene todos los días 🙂

Control de inmigración en Japón

Disembarkation Card & Customs Declaration («los papelitos»)

Algo muy importante a tener en cuenta es que en el vuelo en el que llegas a Japón te van a repartir dos papelitos: uno es el Disembarkation Card y otro es el Customs Declaration.

  • El primero -Disembarkation Card- es el que indica si eres una persona apta o no para entrar en Japón. Es decir, si tienes antecedentes criminales, si no estás en regla o lo suficientemente saludable para entrar en Japón, etc. Realmente es un papel en el que tienes que poner tus datos personales para que quedes registrado y se aseguren de que no la vas a liar allí. Así que es algo que rara vez te vaya a dar problemas. De hecho, no hay problemas para entrar a Japón 😉
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Disembarkation Card (por delante).
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Disembarkation Card (por detrás).
  • Y el segundo -Customs Declaration- es el que indica si llevas en la maleta algo peligroso, animales que puedan trastocar el ecosistema (supongo que será más común de lo que suena) o determinados tipos de alimentos tales como productos cárnicos. Y aquí, cuidado, porque ¡el jamón y derivados son por supuesto productos cárnicos! ¿Pasa algo? No 😉 Porque solo tienes que declararlos (escribiéndolos en la segunda cara del papelito) si el precio total ha sido mayor de 10,000 yenes = 75 €, así que sin problema porque no creo que alguien lleve una maleta entera de jamón… jaja y si es así, pues simplemente se declara para que ellos lo sepan y te hagan alguna pregunta al respecto (o lo que sea que hagan). Así que, de nuevo, no ha de haber ningún problema ni nada que declarar (en otras palabras, ¡raro es que tengas que escribir algo en la segunda cara! Lo normal es que marques «NO» en todas las casillas de la primera cara).

Rellenar estos dos papeles es algo muy muy sencillo, que lo puedes hacer tanto en el avión como justo antes de entregarlos, así que no te preocupes si se te ha perdido el papel nada más entregártelo o si no tienes boli a mano, ¡luego está todo preparado!

Control del pasaporte

Después, en el punto de control de pasaporte, nada más bajarte del avión, tienes que ponerte en la cola de extranjeros o foreigners, con tu pasaporte y tu Disembarkation Card en mano. Cuando llegue tu turno, te pedirán que les des tu huella dactilar de ambos dedos índice y que mires a una camarita para que te hagan una foto en la que saldrás re-guapo/a (menos mal que no sirve pa ná). Luego les das el papelito, verán que todo va bien, te sellarán tu pasaporte (bueno, concretamente en Japón te pondrán una pegatina)… ¡Y listo! ¡Ya estás en Japón! 🙂

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Mi pasaporte.

NOTA PARA TURISTAS: Si vienes para hacer turismo por un período corto (o no tan corto según mi punto de vista jaja), tienes hasta 90 días para estar en el país. Es decir, ¡que si quieres puedes quedarte 3 meses viajando por el país nipón siempre que te den tus ahorros para ello!

NOTA PARA WORKING HOLIDAY: Si vas con el visado Working Holiday, ¡díselo a los que estén controlando las filas en el punto de control del pasaporte! Probablemente tengas que pasar por un mostrador concreto para que en ese te hagan tu Residence Card. Esto es, para que nos entendamos, tu DNI japonés. ¡Y te va a hacer mucha ilusión tenerlo! Será esencial para obtener un número de teléfono japonés, cuenta bancaria japonesa, trabajo, etc. Y además te van a grapar en una de las páginas del pasaporte un papelito titulado «Declaration». Bueno, es un papelito que viene entero en japonés e imagino que en él se indica en qué consiste tu visado Working Holiday. ¡Es algo que todos los que vamos allí con ese visado necesitamos tener en nuestro pasaporte! Así que, por si acaso, estate atento de que te lo grapen 🙂

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Residence Card. Te la entregan al sellarte el pasaporte cuando vienes con un visado de larga duración. 
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Designation. El papelito que te grapan en tu pasaporte a modo de descripción (en japonés) de tu visado.

Recogida de la maleta

Una vez pasado el control del pasaporte, llegas a la sala de recogida de equipaje. Busca en la pantallita el número de la cinta correspondiente a tu vuelo y ve hacia allí. Si te has pasado aproximadamente 40 minutos o más (como yo) en el punto de control, es muy probable que tu maleta ya se haya mareado tanto en la cinta que la hayan tenido que bajar de ahí.

No te preocupes, los japoneses son muuuy buenos trabajadores y, como cliente, no te van a dejar tirado. Así que si has tardado tanto en llegar ahí que todos menos tú ya han cogido su maleta, un grupo de encargados del aeropuerto estarán custodiando tu maleta junto a la cinta hasta que llegues tú a por ella. Así que sin agobios y sin prisas, que tu maleta estará bajo buen recaudo. Es algo muy típico en los aeropuertos internacionales japoneses de Kansai y Tokyo-Narita. De hecho, cuando por fin pude recoger mi maleta, aún quedaban unas siete u ocho más allí junto con la mía.

Y una vez reunido/a con tu maleta, pasas por otro mostrador de camino a la salida. Y aquí es donde ya tienes que dar tu papelito llamado «Customs Declaration«. Como probablemente no hayas tenido que declarar nada, nada más dar tu papel pasas directamente a la salida y ya está. ¡Eres libre y ya estás oficialmente en Japón!

Cómo ir del Aeropuerto Internacional de Kansai (KIX) a Osaka o Kyoto

Pues bien, hay principalmente dos opciones (si no quieres taxi, que ha de ser carísimo):

  • TREN: Aquí tienes dos opciones, una de 22-25 € y otra de unos 13,5 € aproximadamente. La primera (la cara) consiste en coger el tren HARUKA, que es un tren que va directo hacia tu destino (ya sea Osaka o Kyoto: Osaka está de camino a Kyoto). Y la segunda (la más barata) consiste en coger un tren de la compañía JR (si llevas tu JRPass, bono de transporte recomendado para turistas, te sonará de eso) hacia Osaka y allí hacer un transbordo para continuar hacia Kyoto (en caso de que tengas que ir hasta Kyoto).
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Estación de tren de Umeda, Osaka.
  • BUS: Al igual que hay una estación de tren en el aeropuerto, también hay varias paradas de bus, y están muy bien señaladas. Si te encuentras en la planta de la estación de tren, justo antes de bajar las escaleras mecánicas que te llevan a las paradas de autobuses (nada más salir por la puerta del aeropuerto), encontrarás paneles con las paradas de cada autobús. Busca allí tu destino para saber a qué bus o parada corresponde. Entonces baja las escaleras mecánicas y abajo encontrarás las paradas con el número bien en grande y las taquillas en la pared para sacar los billetes del autobús. Selecciona tu parada y tu estación de destino. Paga y coge el ticket. Mi parada, por ejemplo, que iba a Kyoto Station, era la número 8 y me costó unos 19,5 €. Ahora vas al autobús (si ya está allí) y le das tu maleta al encargado. Él le pondrá una pegatina con un código a tu maleta y te dará a ti otro igual para que al bajarte del bus enseñes el mismo código y no haya confusión con que otro se la lleve ;).
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Estudiante de Primaria a la salida de una estación de tren en Nara.

Personalmente, me decidí por el bus por razones de comodidad. Con una maleta de casi 30 kg, no quería ir cargándola de un tren a otro, quería ir directa a mi destino. Y entre el tren Haruka y el bus, el bus era el más barato. Además, es una opción cómoda, ya que ellos meten tu maleta en el bus, ellos la sacan, y tienes tu asiento para ti. No te tienes que preocupar por nada salvo de escuchar bien el nombre de cada parada para saber cuál es la tuya.

En cuanto al tren tren, recuerdo por experiencia propia estar pendiente de que mi maleta no le entorpezca a nadie, lo cual si el tren va muy lleno es un rollo (muy grande). Y, si fuera lleno, no hay asiento para ti. Los trenes japoneses no son como Renfe, que te asignan sí o sí un asiento; aquí es un «tú te buscas la vida» una vez dentro del tren. Aunque en el caso del tren Haruka no sé si es distinto.

Y, si aun así no te sientes con confianza suficiente como para improvisar y coger un tren o un bus porque no sabes en qué parada bajarte para ir a tu alojamiento, ¡siempre tienes Google Maps! Para mí, es la App imprescindible para viajar y para vivir en general. No solo podrás ubicarte a ti mismo y a tu destino en el mapa, sino que además te dirá las diferentes opciones que tienes para llegar allí, junto con el tiempo que tarda cada una, el andén o parada en la que tienes que coger tu medio de transporte, y a veces hasta con el precio que te cuesta.

¡Bienvenido/a Japón!
日本へようこそ!

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Puesta de sol desde el bus nada más salir del aeropuerto de Kansai.

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